"¡Estás embarazada!" exclamó Sophie, abriendo los ojos de par en par por la emoción.Me quedé congelada, con las palabras suspendidas en el aire como una visita no deseada.—No creo que ella debiera haber escuchado eso —dijo Fatima en tono apagado, mirando a la madre de Bella, que parecía haber visto un fantasma.Mentalmente me di una palmada en la frente, sintiendo una oleada de ansiedad.—Sí, yo tampoco lo creo —respondí con un suspiro.—Oh, mierda... bueno, ahora ya lo sabe. ¡Pero en serio! —dijo Sophie, cubriéndose la boca con una sonrisa, incapaz de contener su emoción a pesar de la incómoda situación.Lo único en lo que podía pensar era en que Jake iba a matarme por haber dejado escapar ese secreto. Pero, en el fondo, una parte de mí sentía una retorcida satisfacción. La madre de Bella ahora sabía que era yo quien llevaba el bebé de Jake, no su hija. Tener algo que restregarle en la cara era una sensación increíble, como si acabara de ganar la lotería. Ver su reacción casi valía
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