“¡Déjame ir, Sophie, lo van a matar!” grité mientras ella me sujetaba con fuerza. Quería salvarlo, pero no me dejaban.“¿Y qué? ¿Quieres que te deje morir junto a él? ¡De verdad, Prisca, ¿estás pensando con claridad ahora mismo?” dijo Sophie con rabia.Le gruñí, furiosa. ¡Ella no entendía! “No puedo dejar que muera, Sophie, no lo entiendes… no puedo perderlo,” dije mientras las lágrimas calientes comenzaban a acumularse en mis ojos.“Él no querría que lo rescataras, Prisca, y lo sabes. Especialmente ahora, ni siquiera puedes controlar tu magia. ¿Cómo esperas rescatarlo de cien hombres lobo?” preguntó, colocándose delante de mí para bloquearme el paso.Ella tenía razón… no podía usar mi magia correctamente por alguna razón, pero aun así tenía que intentarlo. No podía simplemente quedarme mirando cómo lo quemaban vivo o lo despedazaban. No podía. Eso me destruiría por dentro.“¡No lo sé, está bien! Pero sí sé una cosa: Jake no puede morir delante de mí,” dije dando un paso hacia adelant
Leer más