«Buenos días, nena.»«Todavía chorreando mi semen,» dijo, bombeando despacio, el pulgar rozando mi clítoris. «Buena chica. Guardaste la carga de Papi justo donde debe estar.»«Victor—»«¿Qué carajo te dije anoche?»«Papi,» corregí, sin aliento. «Papi, por favor—»«Eso es.» … «Vas a tomar esta polla todo el día. Empezando ahora mismo, joder.»«Joder, escúchate,» gruñó, sacándola lento solo para embestir de nuevo. «Llorando en la polla grande de Papi como una putita desesperada. Te encanta que te partan en dos, ¿verdad?»«Sí—sí—más fuerte—»«Mira ese bulto en tu barriga,» gruñó, presionando justo encima de mi monte para que sintiera su polla moverse dentro de mí. «¿Ves lo profundo que está Papi? Ahí es donde va mi semen, nena. Justo ahí.»«Esa es una,» dijo, dientes rozando mi oreja. «Voy a darte cinco antes del desayuno.»«Alcanza hacia atrás,» ordenó. «Abre ese culo. Muéstrame los dos agujeros codiciosos.»«Pronto,» prometió con voz oscura. «Voy a entrenar este culito virgen para que
Leer más