—Lo que viste no fue lo que piensas, Katherine. Te prometo que no hay nada serio con esa mujer, ni un futuro juntos. Tal vez ese hijo ni siquiera sea de Leandro. Él te necesita, y si no haces algo, lo perderás para siempre... en más de un sentido. —Tomó aire profundamente antes de continuar—. Sí, te lo ocultó porque él tampoco lo sabía. Se enteró casi al mismo tiempo que tú. Te lo iba a decir, Katherine, él te lo iba a decir —insistió Jennifer, con voz desesperada—. No te pido nada, solo piénsalo. Mi hermano necesita salir de esa maldita depresión.No podía creer lo que veía frente a mí. Jennifer, la amante de mi exmarido, la mujer que tanto daño me había hecho, con la que habíamos compartido tanto odio, se mostraba ahora sensible, casi suplicante. Estaba rogando por el perdón de su hermano, algo que nunca habría esperado de ella. Y lo hacía sin haber mostrado ni un ápice de amor en todo este tiempo.—No lo sé, debo pensarlo —murmuré, sintiendo el peso de la incertidumbre.Jennifer se
Leer más