PUNTO DE VISTA DE MADELEINEMe desperté a la mañana siguiente, mirando los rayos del sol que se colaban en la habitación.Me quedé despierta unos minutos, notando lo silenciosa que estaba la casa... ¿Dónde se habría ido Dominic?Suspiré, pensando que seguramente se había ido a trabajar.Porque cuando estaba, o tecleaba furiosamente en su portátil, paseaba por la casa, daba órdenes por teléfono o se encerraba en su estudio.Aunque los días que no estaba, me estaba volviendo loca...Me arreglé el camisón, me detuve frente al espejo para mirarme y sonreí.Lo que llevaba puesto era fino y corto. Era de una tela de seda muy ligera, casi como si no llevara nada. Pero, en mi defensa, me había acostado con ganas de sexo y una necesidad absurda, y en el fondo esperaba encontrarme con Dominic esta mañana. Lamentablemente, eso ya no iba a suceder...Mis pezones se marcaban a través de la tela, como si quisieran romperla, y el material se ajustaba a mis pechos redondos como una segunda piel.Caf
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