⸻No dije una palabra mientras entraba en la sala. Cada instinto en mí me gritaba que me mantuviera calmada, que leyera bien el ambiente, que midiera los ángulos antes de hacer cualquier movimiento.Los ojos de Xavier se encontraron brevemente con los míos, una silenciosa seguridad, pero volvieron inmediatamente hacia Elena. Ella estaba serena, segura, la imagen perfecta de la confianza. Y aun así… había algo en la forma en que me miraba que me ponía la piel de gallina. No miedo. No respeto. Algo más frío.“Elena,” dije, con la voz firme. “Supongo que has venido con tu propuesta.”Ella sonrió levemente. “Sí, señorita Lura. Pensé que sería mejor ponerlo todo sobre la mesa. Sin pretensiones.”Me crucé de brazos, dando un paso lento hacia ellos.“Bien. Empecemos entonces. ¿Qué es exactamente lo que quieres?”Sus ojos brillaron. “Quiero ayudar a que la empresa crezca y tenga más éxito. Fortalecer la posición de Xavier y, por extensión, el imperio.”“¿Y qué esperas obtener a cambio?” pregu
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