POV de GenieCorrimos.No como antes, no con la adrenalina de una huida calculada. Esta vez era puro instinto. Mi mano apretada en la suya, los pulmones ardiendo, los pies golpeando el suelo irregular del bosque que rodeaba la casa segura. Detrás de nosotros, el eco de los disparos se había convertido en un silencio peor: el silencio de los que quedaron vivos.Sylvan no hablaba. Solo corría, tirando de mí cuando mis piernas flaqueaban, girando entre los árboles como si conociera cada raíz, cada sombra. La sangre en su camisa —no sabía si era suya o de ellos— se pegaba a su piel con cada movimiento.—Sylvan… espera —jadeé, tropezando con una rama caída.—No podemos parar.Su voz era ronca, cortante. No había rastro del hombre que me había besado minutos antes. Ese Sylvan había desaparecido bajo capas de algo mucho más frío.Seguimos hasta que mis piernas ya no respondieron. Cuando finalmente se detuvo, fue en un claro pequeño, oculto por rocas y maleza densa. Me soltó la mano y yo me d
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