YELENAHan pasado dos años desde que me casé con Tristan, y, para ser sincera, no fue el sueño que me había imaginado. No fue el cuento de hadas que solía pensar en él.Por fuera parecíamos perfectos, Alfa y Luna, la pareja ideal de la manada Luna Azul, pero por dentro, sentía que ambos lo estábamos forzando.Y, Dios mío, lo amo. Lo amo tanto que a veces me asusta. Nunca pensé que mi corazón pudiera albergar tanto amor y tanto dolor a la vez.Me trataba bien cuando quería, pero últimamente, su frialdad me hiere profundamente. Y cada vez que lo miraba a los ojos, veía algo roto, algo que le dolía.Pero nunca hablaba de ello. Nunca se sinceraba. Cada vez que lo intentaba, decía que estaba ocupado o me arrastraba a la cama para distraerme con cosas que me hacían olvidar las preguntas. Y, como una tonta, lo dejaba. Sigo esperando que algún día se recupere, que algún día vuelva a amarme por completo.—¿Dónde está el novio?La voz de Nyra me hizo poner los ojos en blanco antes incluso de gi
Leer más