ISAIAHEl olor a humo mezclado con lirios llenaba el ambiente mientras entraba en la habitación, mi refugio sagrado donde ahora acudía en busca de claridad y dirección. Lo que antes era un lugar de soledad y duras realidades se había convertido en mi santuario, mi centro, mi apoyo. Las velas bailaban con llamas a pesar del aire quieto. Algo se estaba despertando, y no sabía su origen ni su dirección, así que todo lo que podía hacer ahora era mantenerme en guardia y preparado para lo que pudiera venir.El olor de Lilith seguía pegado a mí, su calor reposando cerca de mi piel como un recuerdo que deseaba conservar para siempre. Habíamos encontrado paz a pesar de todo. Después de eras de conflicto y sueños caóticos, la Diosa Luna había elegido concederme una segunda oportunidad, una compañera. Ella es salvaje, hermosa y mía.Sin embargo, la paz para alguien como yo es fugaz.Mis manos temblaron mientras pasaba el cuchillo por mi palma. La sangre surgió inmediatamente, acumulándose en mi
Leer más