Erin platicaba con Damon, con una gran sonrisa. Y aunque Damon solo respondía de manera ocasional, el ambiente entre ambos se mantenía bastante armonioso.Desde el momento en que Erin y Damon se habían sentado junto a ellas, Nyla había permanecido con la cabeza baja, comiendo en silencio. Esperaba terminar rápido para poder marcharse.De pronto, una voz un tanto tímida llegó de un lugar cercano.—Señorita Jayston...Nyla se dio la vuelta y vio a un hombre alto y musculoso que sostenía un ramo de rosas rojas. Estaba de pie a unos cuantos pasos, mirándola con nerviosismo. Ella frunció el ceño, intuyendo que algo andaba mal.Como era de esperarse, al segundo siguiente, el hombre le extendió las rosas.—Hola, mi nombre es Dylan Lomas. Desde el instante en que la vi, me enamoré a primera vista. ¿Podría darme una oportunidad... para cortejarla? —confesó Dylan.Nyla solía recibir este tipo de declaraciones cuando estaba en la universidad, pero esta era la primera vez que le ocurría des
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