Capítulo X - EmanuelDespués de viajar, convoco a mi amigo Lyon. Nos encontramos en su consultorio y tenemos varias sesiones con Vanesa para intentar ayudarla. Es difícil, porque la personalidad que predomina ahora está cargada de ira. Cada sesión se vuelve más complicada y ambos lo notamos.Lion, en privado, me confiesa que le fascina el caso. Nunca vio a una mujer como Vanesa, que pueda atravesar tantas situaciones; pero sobre todo que su mente construyera una prisión tan perfecta.Sé que, para un profesional como él, es un caso único, casi un objeto de estudio. Pero no deja de ser la mujer que amo, por lo que le pido que busque una solución lo más pronto posible. Fui yo el que le pidió ayuda, pero no puedo evitar molestarme al notar que no estamos avanzando.—Debo decírtelo, hermano. Es posible que nunca se cure.Me dice mientras tomamos un café. Vanesa está de compras cerca, por lo que podemos sentarnos en la cafetería y hablar sin rodeos. El lugar es cálido, aunque preferimos el
Ler mais