〚KATERINE〛El sol entra a raudales por la ventana y me golpea con toda su fuerza, envolviendo la habitación en un calor dorado que nunca había sentido al despertar. Mis párpados se abren lentamente, parpadeando ante la luz intensa, y un extraño alivio me recorre. He dormido mucho más de lo que estoy acostumbrada. Siempre me despiertan antes de que el sol se atreva siquiera a asomarse, o como mucho cuando apenas unos hilos de luz atraviesan las cortinas, y en esas horas silenciosas nunca me sentí libre, nunca podía realmente descansar. Mi vida hasta ahora era un horario rígido, una jornada que comenzaba muy temprano y terminaba muy tarde, una vida donde cada minuto estaba medido, controlado, supervisado, y yo apenas existía entre el deber y la obligación.Pero ahora… ahora es diferente. La luz se derrama sobre todo, iluminando cada rincón de la habitación, acariciando mis manos, mi rostro, y siento que de repente, por primera vez en mi vida, tengo un instante solo para mí. Cada rayo de
Ler mais