Al día siguiente, me levanté de la cama antes que mi esposo, deseaba hacerle el desayuno yo misma y llevárselo a la cama, pero poniendo el café, la leche y la bollería en la bandeja, sentí rodear mi cintura unos calientes brazos, dándome David un beso en mi cuello.—- Buenos días mi amor —- dijo David sonriendo.— Buenos días mi señor, te iba a subir el desayuno a la cama, pero me has sorprendido — le respondi sonriendo.Después de desayunar, nos subimos los dos al dormitorio para ducharnos y vestirnos, dentro de la ducha, David me puso de espaldas a él, haciendo que pusiera mis manos en los azulejos. Cuando empezaron sus caricias con sus manos por todo mi cuerpo, creí el cielo se volvia aun mas azul, mi cuerpo empezó a temblar como la gelatina, el deseo se formó en necesidad por que me hiciera suya, sus besos me parecían cada vez que eran más dulces, su cuerpo quemaba mi cuerpo, pero por un momento perdí la noción del tiempo, porque no existía cuando estabamos juntos, acaricio mi vie
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