Mi habitación se llenó al día siguiente de gente que conocía, amigos y socios de David, de Lucas y de Carlos. Ese día fue todo alegría, flores, besos y mucho amor, sintiéndome querida por mucha gente, cuando todos se fueron y mi esposo y yo nos quedamos solos, él se sentó a un lado de mi cama con mis manos cogidas entre las suyas.—- Cuando salgas haremos una fiesta por todo lo alto, estoy orgulloso de ti, Keira no sabes cuanto te amo cariño, — me dijo besando después mis manos.—- Gracias mi amor, ¿Hablastes con el médico de nuestro hijo? — pregunte.—- Si esta mañana, dice que está muy bien para ser sietemesino y que en unos días seguramente le darán el alta, tengo ganas de teneros a los dos ya en casa — me dijo.Al día siguiente a mi me dieron el alta, David trajo una silla de ruedas para llevarme a ver a nuestro bebe antes de marcharme a casa. Al llegar a neonatos, la enfermera me puso en mis brazos a mi hijo, viendo como su boquita buscaba comida, haciéndonos reír a su padre y a
Ler mais