ClaraEl trayecto hasta la empresa se me hace más largo de lo normal, aunque el chofer conduce igual que siempre. Miro por la ventana sin ver realmente la ciudad, porque lo único que se repite en mi cabeza es la misma frase una y otra vez.Un año, solo un año.No suena tan terrible cuando lo pienso así. Un año fingiendo algo que, en el fondo, ya estamos fingiendo desde hace semanas. Un año con reglas claras, con fecha de caducidad. Después divorcio, libertad, dinero asegurado y Liam protegido.El dinero es mucho… demasiado.Nunca he sido una mujer que mida su vida en cifras, pero tampoco soy ingenua. Esa herencia podría asegurar la educación de Liam, su futuro, su independencia. Podría permitirnos vivir sin depender de nadie, sin volver a sentir que todo me ahoga cuando no hay ni un centavo en las cuentas. Aun así, no es eso lo que más me inquieta.Lo que me inquieta es que, muy dentro de mí, una parte quiere intentarlo.Sebastian ya me está mostrando quién es en realidad. El hombre q
Leer más