"La vida te envuelve hasta tenerte la soga al cuello y enredarte la mente"Al despertar, el dolor de cabeza era insoportable, y la cara de mis padres, ni qué decir. Eso es lo que sucede cuando tomas de más con tu mejor amiga bajo la supervisión de tus padres.No debería hacerle caso a Darla; ya eran pasadas del mediodía y el dolor aún seguía latente, ni siquiera podía concentrarme en el trabajo.Era viernes, y aún no veía a Thomas; no es que me importe, pero lo que me dijo Darla aún me hacía ruido.¿Qué hacían Melissa y el señor Godoy con Ferrer? No quería pensar mal, pero la vida me había enseñado que, en este mundo, entre peor piensas, más aciertas. Mucho más si había una amenaza sobre mis hijos.De repente, la puerta se abrió con la voz de uno de mis terremotos.—¡Mami! ¡Mami!Abro mis brazos para recibir con gusto a mi pequeña princesa, mientras veo a mi madre.—Hola, hija. No queríamos interrumpir.—Tranquila, madre, pero ¿qué hacen aquí? —Observé la oficina de Thomas y no había
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