Capítulo 49 Sofía: Llegué a casa de Luci empapada de pies a cabeza. Tuve la suerte de que se encontrara trabajando porque no sabía cómo le iba a explicar mi estado tan deplorable. Después de todo lo que me dijo Armando, y después de haber recuperado la memoria, me había dejado sola en aquel despacho. Al cabo de unos minutos supe que me había dejado marchar. La crueldad suya no tenía límites. Quería que fuera por mi cuenta, que llevara mi ropa, que me enfrentara a Luci y a Marcelo antes de volver a aquella casa. Tenía ganas de llamar a la policía, de decirle la verdad a Luci y a Marcelo, pero recordaba sus amenazas y se me encogía el pecho. No podía arriesgarme a que le sucediera algo malo a Favio, Marcelo nunca me lo iba a perdonar, ya había perdido demasiado, ya había sufrido demasiado, se merecía algo mejor. Con el corazón destrozado fuí hasta la ducha, cerré los ojos mientras mis lágrimas se mezclaban con el agua tibia de la ducha y lloré por mucho tiempo. Pensaba en todo lo
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