Capítulo 44
Sofía:
Fruncí el ceño. Si estaba nerviosa, el comentario de aquel policía lo había acentuado por mil. Me acababa de preguntar si no me parecía raro que después de sufrir mi accidente sucediera lo de mi padre. Al parecer él creería que ambos casos guardaban una relación.
—No creí que estuviera relacionada una cosa con otra… —contesté.
—¿Tiene usted algún enemigo?
—No. No creo… —dejé de hablar al pensar en Armando, pero lo descarté, él sería incapaz de hacer algo así. Era imposible—.