[Punto de vista de Araya]Dos semanas pasan desde la advertencia de las hermanas.El vientre de Araya continúa creciendo, la curva innegable ahora. Está casi de cuatro meses, y el bebé hace conocer su presencia con aleteos de movimiento que le cortan la respiración.El entrenamiento continúa, modificado pero implacable. Ronan presiona duro a Araya, pero ahora es cuidadoso. No transformaciones. No combates que puedan dañar al bebé. En cambio, se enfoca en estrategia, rastreo, resistencia.Y proximidad.Araya lo nota primero durante las lecciones de rastreo. Ronan se para más cerca de lo necesario, su enorme figura elevándose sobre ella mientras señala marcas en el bosque. Su mano roza la de ella cuando demuestra técnicas con cuchillos. Su aliento es cálido contra su cuello cuando corrige su postura.El calor que chispeó entre ellos hace semanas no se ha desvanecido. Si acaso, se ha vuelto más fuerte, más insistente.Araya intenta ignorarlo. Intenta concentrarse en el entrenamiento, en
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