Narrador Omnisciente. Entonces, el mesero, regresó con la copa… Chelsea la observó, se le antojaba, tenía mucho tiempo que no bebía. Después de un rato, la degustó… el sabor se incursionó en su boca, que delicia, tenía un exquisito tono, sin duda era una cosecha de vino de gran calidad. Se sintió observada y, prontamente, descubrió que el atractivo hombre frente a ella, le miraba con fascinación. —Lo siento. —se disculpó mientras enseguida se limpiaba los labios. —No hay nada que disculpar, me gusta saber que lo estás disfrutando. Chelsea sonrió. Se sentía más confiada.—¿No quieres acompañarme con una copa? —incitó, mientras bebía un poco más.Dicen que un sorbo de alcohol no puede relajar tus sentidos, y eso no puede estar tan lejos de la realidad.—No creo que sea prudente, tengo que llevarte a casa. —sonrió, pero se veía afectado, quizás el gesto de ella le estaba tentando. —Te he visto beber, y estoy segura de que una copa de vino no te hará nada. —afirmó con una sonrisa
Leer más