WillowEsa noche tuve un sueño muy extraño. Un lobo estaba parado en mi techo, blanco puro y majestuoso, con ojos penetrantes que parecían ver a través de mi alma. Sin embargo, no era amenazante, me sonrió, irradiando una calidez que hizo que mis miedos se desvanecieran. Por un momento, sentí una paz que no había conocido en años. Era como si una pesada carga, que había sido un obstáculo, hubiera sido sustituida por otra cosa, algo más tranquilo, algo que irradiaba una sensación de satisfacción con mi imperfecta vida. Entonces todo cambió. La serena imagen del lobo fue sustituida por el caos. El lobo estaba siendo atacado, rodeado por figuras que no reconocí. Se movían con precisión calculada, con armas que brillaban en la penumbra. Quería gritar, ayudar al lobo, pero no podía moverme. Mi corazón latía con fuerza cuando uno de los atacantes se giró y me apuntó directamente. De repente, todo el grupo se abalanzó sobre mí. Me apuntaban con sus armas mientras gritaban maldiciones.
Leer más