La habitación de maternidad parecía más una suite de hotel de lujo que una habitación de hospital.Las luces eran tenues, había flores repartidas cerca de la ventana y una enorme televisión encendida a bajo volumen, reproduciendo canciones elegidas por Laura y Edgar. El ambiente olía a lavanda y a ansiedad.Laura estaba sentada en la cama, ya vestida con su camisón de maternidad, mientras intentaba acomodarse el cabello usando la cámara frontal del teléfono como espejo. Su enorme barriga parecía aún más grande en aquella posición.Edgar permanecía a su lado, sentado en un sillón junto a la cama, observando a su esposa con esa mirada paciente de quien ya sabía que estaba a punto de hacer alguna travesura.Liam se encontraba un poco más apartado, junto a la ventana.Callado.Pero presente.Y eso, por sí solo, ya significaba mucho.Laura alzó la vista lentamente hacia su hermano. Lo observó durante unos segundos en silencio. Luego empezó a reírse sola.Liam se dio cuenta al instante. Y c
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