—El señor Kenny ha estado insinuándose conmigo —respondió Amanda.—¿Qué? ¿Qué dijiste? —preguntó Rowán, confundido.La tensión en la habitación iba en aumento.—Me ha estado acosando. Quería que tuviéramos una aventura, y cuando me negué, se convirtió en una amenaza.—¿Así que lo mataste? —preguntó el detective.—No, no lo hice —respondió Amanda.—Solo intentaba manejar la situación discretamente —continuó Amanda, con la voz temblorosa.—¿Qué hiciste, Amanda? —preguntó Rowán con impaciencia.—Rowán, no maté al señor Kenny, lo prometo. Sus insinuaciones inapropiadas habían llegado a su punto máximo, y el mensaje que envié… —Amanda se secó las lágrimas que corrían por sus mejillas antes de continuar—.—Quiso forzarse conmigo en su oficina. Así que lo engañé, le dije que debíamos acordar un lugar, lo cual hice, pero no me presenté.—¿No te presentaste? —preguntó el detective.—No, no fui. En cambio, le escribí a su esposa. Informé a la señora Laura sobre el comportamiento inapropiado de s
Leer más