PUNTO DE VETHMe giré al instante, con el corazón latiéndome con fuerza contra las costillas... pero no había nada, solo estantes y pergaminos.Pero la presencia era más fuerte ahora. Más cerca. La sentía como un aliento frío en la nuca."¿Quién anda ahí?" Mi voz salió más firme de lo que me sentía.Había un silencio absoluto, tan profundo que podía oír el latido acelerado de mi corazón contra mi caja torácica.Reuniendo todo el valor que tenía, me puse de pie. "¿Quién anda ahí? ¡Muéstrate ahora!" Gruñí, iluminando toda la habitación con la luz del vidente.Entonces, de la sombra más profunda entre dos estantes, emergió una figura como ninguna que hubiera visto antes, haciéndome tambalear de miedo. Era alta, increíblemente alta, y delgada como un esqueleto envuelto en la oscuridad. Su rostro... No podía mirarlo a la cara, porque cada vez que lo intentaba, mis ojos se desviaban, negándose a enfocar.Pero sus ojos, sí, vi sus ojos. Eran de un hermoso color plateado, pero antiguos, y reb
Leer más