CAPÍTULO TREINTA Y CUATRO: PROPUESTAEthan Cooper.No tengo otro modo de reaccionar sino de esta manera cruda. No puedo permitir que mi madre, junto a mi padre, vengan a decidir mi destino como si fuera un niño al que pueden manejar a su antojo.—No —vuelvo a repetir, afianzando mi postura. Los miro a ambos con el cuerpo erguido—. No pueden venir aquí con un plan que solo a ustedes dos les conviene —niego una vez más con la cabeza mientras doy vueltas alrededor del pequeño salón de mi piso. —Me niego a salir de Londres.Mi madre tiene cara de pocos amigos; de seguro quiere darme unos cuantos azotes o, peor aún, romperme el palo de la escoba en la cabeza para hacerme cambiar de parecer.—Es la oportunidad de tu vida, Ethan. Nosotros, tus padres, te la estamos dando —manifiesta, recalcando que son ellos quienes me abren los caminos, como si yo no pudiera hacerlo por mi cuenta.—Y se los agradezco a ambos, mamá, papá —digo—, pero quiero hacerlo solo. Puedo hacerlo solo —les hago saber. —
Leer más