CAPÍTULO TREINTA: ERES OFICIALMENTE LA NIÑERA DE MIS HIJOS.
Narrador Omnisciente.
Avy se internó con Alice y los bebés en la clínica como una guardiana. Cuidaba de los tres, velando porque no les faltara nada; no porque fuera estrictamente su trabajo, sino porque de ella nacía esa atención voluntaria y genuina.
Horas después, Alice despierta. Sus hijos parecen intuirlo, pues enseguida Matt, que hasta el momento no había llorado, emite un sonido de queja que amenaza con transformarse en llanto.