El tiempo parece detenerse, en esa habitación a su lado.En ese momento, la rubia siente que su cuerpo se eriza por completo.— León, necesitas recuperarte. Necesitas...Pacheco regresa a sí mismo con mucho esfuerzo.— Necesito a ti. Te necesito a ti y solo a ti. Dime, por favor, que voy a ser ese compañero que tú deseas. Por favor, por favor.Ella se queda sin palabras.Él jala a su mujer para que esté recostada a su lado.— Por favor, Aitana, dímelo, he querido ser fuerte…— Susurra León al mismo tiempo que los labios de él se acercan a los de ella y poco a poco comienza a besarla.— Dime…—Entre cada caricia, entre cada beso, una palabra se colaba de los labios de León. — Dime, por favor, que no me abandonarás.El comienza a acariciar sus muslos.— Que este es solo un problema menor, porque te lo juro por lo más sagrado, que no estoy comprometido con ella. Esto era solo un acuerdo de hace muchos años atrás, antes de conocerte, antes de saber que tú eras mi verdadera felicidad.Ait
Ler mais