Capítulo 152: Él volvería a ser suyoLeónidas se detuvo frente a ella. El viento le desordenó un poco el cabello, quitándole esa imagen de hombre de negocios impecable y dejándolo ver su lado más humano.—Lo sé, soy un torpe, un imbécil —comenzó él, y una sonrisa honesta, casi tímida, asomó por primera vez— no aprendí a expresar lo que siento con las palabras correctas, y me cuesta tanto eso de ser romantico, pero aprenderé, te lo aseguro, contigo será fácil.Tomó las manos de Ariana. Estaban frías, pero él las apretó con calidez.—Ariana. Eres lo único en mi vida que no ha sido planeado, y es lo mejor que me ha pasado. A tu lado me siento feliz.Bajo la luz clara de la mañana neoyorquina, y ante la mirada curiosa de algunos turistas que se detenían a lo lejos, que al darse cuenta de lo que sucedía allí, comenzaron a grabar desde lejos. Leónidas Celis puso una rodilla en el suelo, ignorando que su traje de tres mil dólares tocaba el pavimento.Era para los que observaban la esc
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