5 de diciembre. Mañana.BreckenridgeKilliam DravenTener a Mackenzie en mis brazos es como sentirme de nuevo en mi lugar seguro. La beso con todo este deseo que arde en mí, pero no como algo sexual, es físico. Mi necesidad de ella, de su compañía, de su amor, de su confianza, es abrumadora y me alivia que al fin pueda tenerla de regreso.Me río un poco cuando escucho la algarabía a nuestro alrededor. Estoy concentrado en mi esposa, pero sigo siendo consciente de lo que nos rodea. Y eso es, toda su familia presenciando nuestra reconciliación, comenzando con la abuela Gigi.Cuando fui a por Samantha y le exigí venir a Breckenridge, ni pensé que todo saldría tan fácil. Me veía pagándole el jodido hospedaje a esta mujer para al menos conseguir que Mackenzie quisiera escucharla, y creo que todavía no estoy del todo seguro de que no hayamos llegado a eso.El traer las pruebas conmigo, después de todo, fue innecesario, pero me quedo conforme y tranquilo, porque queda claro para todo el que
Leer más