Isabella El “medio” de la escalera parece volverse más estrecho con cada segundo que pasa, como si el propio edificio estuviera cerrándose alrededor de mí, reduciendo el aire, reduciendo el espacio, reduciendo incluso la posibilidad de pensar con claridad. La frase de Ryan se queda suspendida en mi cabeza con una crudeza incómoda, porque no suena a manipulación directa ni a amenaza vacía, suena a advertencia real, a algo que él cree que está ocurriendo más allá de lo que yo puedo ver. Y lo peor es que, por primera vez en mucho tiempo, no sé en qué creer. Arriba todavía se escuchan golpes, pasos rápidos, algo que se arrastra o se mueve con violencia entre paredes que ya no parecen seguras. Abajo está la salida, o al menos la idea de una salida, pero también está Ryan, y Ryan nunca ha sido una figura que represente seguridad en mi vida, incluso cuando fingía serlo. Y en el centro de todo estoy yo, congelada, con el cuerpo entero temblando mientras intento sostenerme en una decisión
Leer más