OBLIGADA A PERDONARTE. Capítulo 22.
Lo primero que percibo es un pitido constante, después, el olor inconfundible del desinfectante, abro los ojos lentamente.La luz blanca del techo me obliga a entrecerrarlos mientras intento recordar dónde estoy, mi cuerpo pesa, cada músculo parece hecho de plomo.Intento incorporarme, pero un dolor agudo atraviesa mi costado, dejo escapar un pequeño gemido.—No te muevas —reconozco esa voz al instante.Giro lentamente la cabeza, Sebastian está sentado junto a mi cama.Tiene la barba ligeramente crecida, la ropa arrugada y profundas ojeras bajo los ojos, como si no hubiera dormido en mucho tiempo.En cuanto nota que estoy despierta, una expresión de alivio absoluto transforma su rostro, se pone de pie inmediatamente.—Tranquila —su mano encuentra la mía con una delicadeza que nunca le había visto—, todo terminó.Lo observo todavía confundida, los recuerdos regresan de golpe. Los disparos, la sangre, Sarah…Intento incorporarme otra vez.—¡Sarah!Sebastian apoya suavemente una mano sob
Leer más