Capítulo 33. Pensamientos locos
[CONTINUACIÓN]Rebobinemos.Me tropecé en uno de los sillones y perdí el equilibrio y claro, como toda persona que ama su desastrosa vida y debe cuidar otra, llevé una mano a mi vientre y con la otra pasé aventando el florero de la mesa de centro. Inclusive podía verme cayendo en cámara lenta, hasta quedar en medio de los tres sillones de color marrón.Me intenté levantar, pero tenía un tobillo torcido y un brazo herido por los fragmentos del jarrón.Aún así, tenía la esperanza de que las personas que se encontraban follando sobre mi cama, no se hubieran dado cuenta.¡Pff! Imposible que lo hicieran, había intentado caer lo más silenciosamente posible, después de todo, no quería molestar, además, con lo fuerte que gemía esa tipa, no había ruido más fuerte que lo superara.Si no me doliera la cabeza, el brazo y el pie, me hubiera ido por la puerta sin replicar nada, quizá hubiera sido más lógico que de tropezarme, hubiera caído en uno de los sillones, sin necesidad de hacer tanto escánd
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