PUNTO DE VISTA DE BELÉNEl frío se colaba a través de mi bata de seda mientras estaba en el balcón, con el cigarrillo temblando entre mis dedos. No fumaba. No había tocado un cigarrillo desde la universidad. Pero esta noche había comprado un paquete en la tienda de la esquina, con las manos tan temblorosas que el dependiente me había preguntado si estaba bien.No estaba bien.La ciudad se extendía debajo de mí, las luces parpadeando como si nada estuviera mal. Como si mi mundo entero no acabara de hacerse añicos.*«Esa chica vino a mí»*, la voz de Vivienne resonaba en mi cabeza. *«Me pidió dinero. Doscientos mil dólares. Ese fue su precio»*.Di una calada y tosí. El humo quemaba, pero no me importaba.Dentro, sobre la mesa de centro, mi teléfono se iluminó. Era el investigador. Lo había llamado hacía cuatro horas, justo después de salir de la sala privada de Vivienne. Le había pagado el doble para que acelerara el informe.Ya sabía lo que había encontrado.Apagué el cigarrillo, entré
Ler mais