Marcus se dirigía a uno de los depósitos que tenía a su nombre. Nadie iría a buscar allí, pues nadie más que él sabía de su existencia. Allí guardaba cosas viejas, cosas que robó, pero no las podía vender hasta que no pasara bastante tiempo: ropa de diseño y otros objetos que esperaba que sus dueños olvidaran, entre otras cosas. En fin, serviría para poner a la chica.La ataría de manos y pies, y la amordazaría… Fiorella se encargaría de los demás. Él solo tenía que actuar como un loco demente secuestrador, fingir que tenía una enemistad eterna con Valentino y que pediría un rescate millonario por ella. Pero, de pronto, la heroína falsa de Fiorella vendría a salvarla bajo sus condiciones, obviamente.Lo ponía nervioso, mas si quería conseguir toda esa pasta que le prometieron, era lo
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