🌸Abril🌸 Los últimos rayos de sol de la tarde entran por la ventana, iluminando la habitación de nuestra casa. Es un sol que no quema, sino que acaricia. Me siento en la cama, respirando profundo, con mi mano sobre el vientre. Los movimientos de los bebés han sido más seguidos, sobretodo cuando escuchan la voz de su padre. Antonio... Quien por cierto está frente a mí, tocando mi vientre con suavidad. Sus ojos ya no son los de un hombre perdido; reflejan calma, amor, felicidad y la determinación de cuidar lo que le ha sido dado de nuevo. —Están moviéndose de nuevo. –digo, con una sonrisa temblorosa. —Sí, los siento. Pero no has dormido nada mi amor. Solo unos diez minutos como mucho.–responde él, tocando y mirando mi vientre con ilusión, y amor– Es increíble… estamos realmente aquí, otra vez. Y ellos son el fruto de nuestro amor. A veces, me parece un sueño. No puedo evitar que las lágrimas escapen, pero esta vez no son de dolor, sino de alivio y gratitud. Cada recuerdo oscu
Ler mais