LO QUE PERMANECE[ZAED]El hospital no es un lugar silencioso, pero tampoco es ruido. Es una pausa constante donde todo parece moverse con cuidado, como si cada gesto estuviera medido para no interrumpir más de lo necesario. Las voces se mantienen bajas, los pasos son firmes pero discretos, y las puertas se abren y se cierran sin brusquedad, respetando un equilibrio que solo se entiende cuando uno está dentro.Estoy sentado junto a la cama, pero mi atención no está fija en un solo punto. Alya está a mi lado, recostada, con el cuerpo aún marcado por el esfuerzo, pero con una calma que no es casual. Hay cansancio en su expresión, sí, pero también algo más profundo, algo que no había visto antes con tanta claridad: una tranquilidad que no depende de nada externo.Sin embargo, mi mirada vuelve inevitablemente a la cuna.Luca.Nombrarlo, incluso en silencio, cambia algo en mí. No es una idea, no es una posibilidad, no es un futuro incierto. Está ahí, respirando con una estabilidad que pare
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