DanteSubí al segundo piso y me fui al balcón trasero de la hacienda. A papá le gustaba meditar. Al llegar, ahí se encontraba, en la mecedora, con Rafita a su lado. Como si necesitara de él para volver a ser el de antes.—Papá.—Dante. ¿Pasa algo?—Quería hablar contigo.Enrique, Victoria y Liam vendrán en unos minutos. Me mandaron primero por ser el psicólogo. —Se echó a reír.—Los mandó Verónica.—Sí. En unos minutos llegará el resto de tus hijos. ¿Todo bien?—No, realmente siento algo de remordimiento, no por lo que le hice a ese pirobo. Sí, no, porque Vic me vio y menos mal que Liam no lo hizo. Tú y Enrique son más fuertes. Desde que nacieron lo han sido, agradezco en verdad que mi Colado no lo haya visto, sería peor el sentimiento. —Le dio un beso a Rafita.—No te preocupes por mi papá. —Mis hermanos llegaron, mi hermana continuó hablando—. Para mí fue fuerte, no te lo negaré y, al mismo tiempo, confirmador. Sé que tengo a un padre de palabra. Que si dice te amo, es porque en ver
Ler mais