—Colton me pidió que viniera aquí —dijo Ethan—. Aunque desconozco el motivo. A Piper le sorprendió la calma con la que actuó después de lo que había escuchado tras la puerta.Alice se giró hacia Colton con los ojos abiertos. —Es hora de que tu esposo se entere de que no lo amas… como me has dicho más de una vez —dijo él—. Que ya no soportas más estar casado con él y has considerado el divorcio. —No te correspondía a ti interferir. —¡Qué curioso que venga de ti! La misma persona que no ha dejado de meter sus narices en mi vida, sin importar las veces que te he repetido que no lo hagas. —¿Es eso cierto? —preguntó Ethan. —Yo… —Alice se quedó en silencio. Piper vio cómo evaluaba cada una de sus opciones. Estaba acorralada, pero su mirada seguía siendo fría, calculadora, peligrosa. Dudaba que hubiera dejado atrás las manipulaciones y las mentiras. No parecía, en absoluto, una mujer dispuesta a pedir perdón.—Supongo que esa es toda la respuesta que necesito. —No, Ethan, escucha… —A
Leer más