PDV: Viena—¿Que ocurre, volvió el dolor?—inquiría con atención, pero al ver mi reacción su rostro se tornaba en preocupación—. Viena, ¿qué sucede? —Me parece que si debemos ir a un hospital, hay sangre bajando por mi pierna. —¡Oh, demonios! El auto. —Podrías dejar de preocuparte por tu vehículo, tengo miedo de que lo que me esté sucediendo sea de gravedad. —De acuerdo, tienes razón, solo dame unos minutos, iré por algo de comer y vengo en un santiamén. —¿Lo dices en serio? Evan… —Confía en mí, no estás sola en esto. Solo hare la compra porque estoy hambriento y luego te llevare al hospital. —Está bien, por favor pide una ración extra para mí también —dije para adentrarme en el auto. No sabría cuantos minutos habían transcurrido desde que se marchó hacia el restaurant. De pronto recordé lo que Simona había dicho cuando estuve en el hospital tras la caída que sufrí. Según su argumento estaba en una condición delicada y con predisposición a un aborto espontaneo, con esto ocurr
Leer más