—Entonces lo haré, no estoy aquí para tomar todo de ti, también sé dar. —Me mira a los ojos y siento mi cuerpo arder.—¿Y qué vas a pedirme a cambio?La gente siempre te pide algo a cambio; hasta mi madre lo ha hecho. A cambio de todo lo que hizo por mí, ahora está tomando mi vida por completo, y es un precio muy caro.—No pides nada a cambio cuando das, Tesoro, o no estaríamos utilizando el verbo correcto; esto no es un intercambio. —Sus labios se acercan a los míos y siento de nuevo las lágrimas, deslizándose.Lo beso con calma, levanto mis manos y rodeo su cuello; la sensación de su traje contra mi desnudez se ha convertido en algo necesario para mí, es adictivo, excitante, es nuestro sello.Su boca se apodera de la mía apasionadamente, para luego separarse de mí y levantarme en sus brazos. Mis manos se su
Leer más