Su boca es tibia, sabe a menta y su beso es necesitado, apasionado; lo sigo besando como si mi vida dependiera de eso, me aferro a su cintura, nuestras manos se han soltado y ha rodeado la mía, me acerco más, siento su olor, tan diferente al de Luka, y demando mucha más atención de su boca.¡Esto es horrible!Lo beso como una desesperada, pero porque necesito sentir mi cuerpo temblar; necesito que el fuego que me quema cuando Luka me toca, me queme ahora, pero no sucede nada, su beso es increíble, me ha excitado un poco, pero no me ha estremecido y hecho mover el piso, como esperaba.—¡Guau! Solo por este beso podría enamorarme de ti. —Bajo la mirada un poco avergonzada y él levanta mi mentón. —Sé que te dije que eras una sumisa, pero yo también puedo serlo, así que podemos ser iguales. —Se inclina y me habla al oído: —Estoy dispuesto a hacerte todo lo que quieras, donde lo quieras. —¡Oh, Dios mío! ¡Hace calor!Toma mi mano y retomamos el camino; llegamos al restaurante y me doy cuent
Leer más