Karol sintió que el aire se le rompía en la garganta en el mismo instante en que su voz salió disparada por el pasillo. “¡Logan!” no fue solo un grito; fue un impulso desesperado que le salió del pecho antes de que su mente pudiera detenerla, y al ver cómo él giraba en medio del enfrentamiento, con esa expresión que siempre parecía demasiado controlada incluso en el caos, entendió demasiado tarde que había cruzado una línea que le habían pedido no cruzar.El mundo alrededor se volvió confuso, hecho de luces rojas parpadeantes, pasos apresurados y voces que se mezclaban en advertencias que ya nadie podía seguir del todo. Logan estaba allí, firme frente a dos hombres que avanzaban con una seguridad peligrosa, y aunque su cuerpo se movía con la precisión de alguien entrenado para sobrevivir, su mirada cambió apenas la encontró a ella al final del pasillo, como si por un segundo todo lo demás dejara de importar y eso, justamente eso, fue lo que lo distrajo.—Karol, ¡regresa! —la voz de Th
Leer más