CAPÍTULO 77. Un desastre natural
Elliot había estado enojado muchas veces en su vida, pero aquello que sentía no era enojo, era frustración, era miedo, era impotencia y rabia, porque aquel era su momento, el momento de disfrutar de su familia, de la mujer que amaba y de la hija que había nacido de los dos; y odiaba que alguien amenazara eso. Así que cuando Emma abrió la puerta de su departamento, lo que pasó a su lado y entró sin siquiera pedir permiso, parecía más un desastre natural que un hombre.
Elliot la vio ponerse pá