Mundo ficciónIniciar sesiónEl primer día tras las rejas fue suficiente para que la recién llegada supiera que esto no era el paraíso, pero no tuvo miedo, porque su corazón endurecido por el odio no le permitía tener emociones. La mujer bajita y regordeta con enormes pechos y ojos grandes era más despiadada de lo que revelaba su estatura. Al principio, no permitió que la recién llegada ocupara su parte de la litera donde debía acostarse, sino que la envi&oac







