Mundo ficciónIniciar sesiónDaniel miró su reloj por cuarta vez en cinco minutos, su padre y su padrino se dieron cuenta.
—¿Todo bien? —Daniel asintió sin despegar la mirada de la documentación de las embarcaciones legales, las cifras eran altas, aunque no se había parado muchas veces en la oficina que compartían su padre y su padrino, tenía conocimientos, cada semana recibía los reportes, aprendió a leerlos.
—¿Por qué







