La noche cayó sin muchos problemas, Kion y Shi se mantuvieron hablando hasta que el sol comenzó a ocultarse por la ventana y el delta comenzó a sentir un poco de dolor debido a la extracción de su ojo, además claro que enfocarse con solo uno de ellos era más complicado de lo que hubiera imaginado, realmente debía acostumbrarse a la poca visibilidad que tenía. El ser albino ya le causaba demasiados problemas visuales, ahora tenía más complicaciones que antes. Y definitivamente no era algo simple