Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué?
La voz de Santino era la que ahora temblaba. El decibel era apenas audible. No entendía del todo lo que sus oídos acababan de escuchar de parte de ella.
Le quería. Había dado su vida y todo cuanto estuviese a su alcance por ella…había vendido su alma a los custodios de aquel infierno llamado Aka y ahora…¿No valió la pena?
—No deberíamos…—Alexa tampoco sinti&







