Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando mi padre se fue tuve el inexplicable deseo de llorar, no era mas que una rabieta, pero quería cenar con él, contarle lo que me había pasado, la confusión que bullía en mi interior. Pero al final sabia que el debía tener asuntos pendientes. Dispuse la cena para que todos comieran. Se veían cansados y desanimados, las palabras de consuelo no llegaron a mi boca, yo sabia que estaba todo de cabeza. A penas terminaron de comer se retiraron a







