Placer a domicilio
Él solo la quería por una noche.
Ella solo necesitaba el dinero.
En un mundo donde el amor no tiene espacio y el poder manda, Kiara ofrece placer a domicilio: sin promesas, sin sentimientos, sin pasado.
Hasta que Kael, un hombre temido, acostumbrado a comprarlo todo, incluso la compañía, empieza a buscarla no por deseo, sino por necesidad.
Donde hubo fuego, ahora hay ternura, risas, noches de películas y el deseo cada día crece más y más.