Hazel
Llegué a la empresa de mi padre encaminándome al ascensor y marcar el último piso. Mi relación con él era bastante buena tanto en lo personal como en lo laboral, antes de hacer cualquier negocio que consideraba bastante importante me pedía opiniones y estar presentes en la firma de estos. Así como también yo hacía lo mismo con respecto a las decisiones importantes de los hoteles.
Al entrar a su oficina sonreí recibiendo un abrazo de su parte.
—¿Cómo estás, cariño? —preguntó con preocupa